Fase de diseño
- Definir la decisión y el alcance de la consulta:
- ¿Qué decisión se está tomando? ¿Qué está genuinamente abierto a la influencia pública y qué ya fue decidido? Ser claro en esto previene que la consulta se vuelva performativa.
- ¿Quiénes son los grupos afectados? Mapear todos los actores: primarios (directamente afectados), secundarios (indirectamente afectados) y marginalizados (afectados pero con menor probabilidad de participar espontáneamente).
- Elegir los métodos de consulta:
- Encuestas en línea: Amplio alcance, bajo costo, buenas para datos cuantitativos. Riesgo: dominadas por grupos de interés organizados si no se diseñan cuidadosamente.
- Reuniones públicas / audiencias: Permiten diálogo y preguntas. Riesgo: dominadas por las voces más fuertes si no se facilitan activamente.
- Grupos focales con comunidades específicas: Input profundo y cualitativo de grupos particulares (jóvenes, pueblos originarios, personas con discapacidad). Esencial para alcanzar a quienes tienen menor probabilidad de participar en consultas generales.
- Presentaciones escritas: Permiten input detallado y documentado. Mejor para organizaciones y grupos expertos.
- Visitas puerta a puerta o alcance comunitario: Para alcanzar comunidades con baja confianza institucional o bajo acceso digital.
Instrucciones paso a paso
Anunciar e informar (semanas 1–2):
- Publicar la pregunta de consulta, el cronograma y cómo participar a través de todos los canales disponibles.
- Proveer un resumen en lenguaje simple de la decisión propuesta y sus implicancias. Las personas no pueden responder significativamente a lo que no entienden.
Ejecutar la consulta (semanas 2–8):
- Mantener múltiples canales abiertos simultáneamente: en línea, presencial y escrito.
- Realizar sesiones específicas con comunidades identificadas como actores clave o sistemáticamente excluidos de las consultas generales.
- Responder preguntas públicamente durante el período de consulta: un FAQ que crece a medida que llegan preguntas genera confianza y ayuda a participantes posteriores a responder de manera más específica.
Analizar las respuestas:
- Codificar las respuestas cualitativas temáticamente. Cuantificar la distribución de posiciones donde sea posible.
- Distinguir entre: frecuencia de una posición (cuántos la plantearon), intensidad (con qué fuerza la sostienen) y fuente (quién la planteó, con atención especial a las comunidades directamente afectadas).
- Documentar citas textuales que ilustren los temas clave: hacen el informe final creíble y humano.
Publicar el informe de resultados:
- El informe debe incluir: resumen de quiénes participaron, qué dijeron y cómo influyó en la decisión final. Para cada tema importante planteado, explicar qué se hizo con él.
- Si una preocupación común no se incorporó, explicar por qué —no de manera dismissiva, sino sustantiva. Aquí es donde la mayoría de las consultas fallan: publican lo que escucharon pero no qué decidieron hacer al respecto.
Materiales
Plataformas
Para sesiones virtuales o documentación colaborativa.
Recomendaciones prácticas
Definir qué significa "significativo" antes de empezar. Una consulta es significativa cuando puede cambiar el resultado, no cuando produce un registro de haber preguntado. Definir de antemano: qué inputs podrían cambiar la decisión, y cómo.
Extender el plazo para grupos subrepresentados. Las comunidades con menos acceso institucional necesitan más tiempo y más apoyo para participar. Un plazo único trata a todos los grupos como igualmente posicionados, lo que no es el caso.
Cuidado con la captura por intereses organizados. Las consultas en línea son sistemáticamente manipuladas por grupos organizados que movilizan a sus miembros para enviar respuestas coordinadas. Ponderar las respuestas individuales con juicio contextual.
Nunca realizar una consulta sobre una decisión que ya fue tomada. Esta es la manera más rápida de destruir la confianza institucional. Si una decisión ya está tomada, comunicarla sin disfrazarla de consulta.
Inspiración
- Planificación urbana: Una ciudad consulta a los vecinos antes de rediseñar un espacio público importante, usando una combinación de encuestas en línea, talleres presenciales y puestos emergentes en el espacio mismo, llegando a personas que nunca asistirían a una audiencia pero usan el espacio a diario.
- Política de salud: Un ministerio de salud consulta a pacientes, cuidadores y clínicos de primera línea antes de reformar un programa nacional de detección, descubriendo que la principal barrera no es la concientización sino el transporte hacia los centros de diagnóstico.
- Regulación ambiental: Un organismo regulador consulta a industrias afectadas, grupos ambientales y comunidades locales antes de establecer nuevos estándares de emisiones, produciendo una norma final más técnicamente precisa y políticamente duradera.
Fuentes consultadas
- OECD. (2022). OECD Guidelines for Citizen Participation Processes. OECD Publishing.
- Arnstein, S. R. (1969). A ladder of citizen participation. Journal of the American Institute of Planners, 35(4), 216–224.
- Rowe, G. & Frewer, L. J. (2000). Public participation methods: A framework for evaluation. Science, Technology, & Human Values, 25(1), 3–29.





