Preparación
- ¿Qué pregunta abordará la Asamblea? La pregunta debe estar genuinamente abierta: si el gobierno ya decidió, una Asamblea Ciudadana no es el mecanismo apropiado.
- ¿Qué poder tendrá la Asamblea? ¿Consultivo (recomendaciones al gobierno), vinculante (resultado implementado directamente), o activador de referéndum (la recomendación va a una votación pública)? Definir esto de antemano y comunicarlo con claridad a los participantes.
- Enviar cartas de invitación a una muestra aleatoria de la población elegible (frecuentemente 10.000–30.000 cartas para obtener 50–150 aceptaciones).
- De quienes manifiestan interés, seleccionar el grupo final usando muestreo estratificado para que coincida con el perfil de la población: edad, género, geografía, nivel educativo, situación socioeconómica y (para temas políticamente sensibles) posiciones previas sobre el asunto.
- Este es el núcleo del método: produce un cuerpo que se parece a la población, no a los grupos de interés organizados ni a los partidos políticos.
- Los participantes reciben una compensación por su tiempo (no negociable para la equidad: las asambleas no remuneradas excluyen sistemáticamente a los participantes de clase trabajadora).
- Proveer cuidado infantil, transporte, traducción y apoyo de accesibilidad para eliminar barreras a la participación.
- Designar facilitadores independientes (no empleados del gobierno) para conducir las sesiones.
Proceso en tres fases
- Fase 1 — Aprendizaje
- Los miembros reciben información equilibrada de testigos expertos que representan perspectivas diversas: científicos, profesionales, comunidades afectadas y personas con posiciones opuestas.
- Un comité directivo independiente curadea la lista de testigos para garantizar el equilibrio. El gobierno no puede controlar quién testifica.
- Los miembros pueden hacer preguntas a los testigos y solicitar información adicional entre sesiones.
- Fase 2 — Deliberación
- En grupos pequeños facilitados de 8–10 personas, los miembros discuten lo aprendido, comparten perspectivas y comienzan a construir posiciones.
- Los grupos se reorganizan entre sesiones para que cada miembro delibere con todos los demás a lo largo del proceso.
- Los facilitadores garantizan tiempos de habla iguales y dan visibilidad a las posiciones minoritarias: el objetivo es el diálogo genuino, no el consenso prematuro.
- Fase 3 — Toma de decisiones
- Los miembros desarrollan y votan recomendaciones. El proceso puede usar consenso, supermayoría o voto preferencial según el diseño de la Asamblea.
- Los informes de posiciones minoritarias se incluyen junto a las recomendaciones mayoritarias: el informe final debe reflejar la gama de posiciones que emergieron, no solo la posición ganadora.
- El informe final se publica públicamente y se entrega a la institución que encargó el proceso.
Materiales
Recomendaciones prácticas
El mandato debe ser genuino. Una Asamblea Ciudadana sobre una pregunta que el gobierno ya decidió —o cuyas recomendaciones serán ignoradas— destruye la confianza pública en la democracia deliberativa durante años. Solo encargar una Asamblea cuando la institución está genuinamente dispuesta a actuar sobre el resultado.
Sorteo, no autoselección. La legitimidad de una Asamblea Ciudadana depende enteramente de la selección aleatoria. Las asambleas que reclutan mediante voluntariado u organizaciones comunitarias reproducen las desigualdades de participación existentes.
La facilitación independiente es innegociable. Las asambleas facilitadas por el gobierno sobre propuestas del gobierno raramente producen recomendaciones independientes.
La transparencia construye confianza. Publicar todos los materiales, testimonios de testigos y resúmenes de sesiones públicamente a medida que avanza el proceso. El público necesita ver el aprendizaje y la deliberación, no solo la recomendación final.
Inspiración
- Irlanda (2016–2018): El ejemplo más citado. Abordó la legislación sobre aborto y el matrimonio igualitario, cuestiones bloqueadas políticamente durante décadas. Produjo recomendaciones de supermayoría para el cambio constitucional; ambas se promulgaron mediante referéndums.
- UK Climate Assembly (2020): 108 ciudadanos seleccionados aleatoriamente deliberaron sobre cómo alcanzar el net zero en el Reino Unido, produciendo recomendaciones detalladas sobre transporte, alimentación, vivienda y consumo.
- Convention Citoyenne pour le Climat de Francia (2020): 150 ciudadanos produjeron 149 propuestas sobre clima. El presidente Macron se comprometió a enviarlas "sin filtro" al parlamento o referéndum.
Fuentes consultadas
- Farrell, D. M. & Suiter, J. (2019). Reimagining Democracy: Lessons in Deliberative Democracy from the Irish Front Line. Cornell University Press.
- Fishkin, J. (2018). Democracy When the People Are Thinking: Reviving Our Politics Through Public Deliberation. Oxford University Press.
- OECD. (2020). Innovative Citizen Participation and New Democratic Institutions: Catching the Deliberative Wave. OECD Publishing.





